Saltar al contenido
santiago.es

Paseo autoguiado

El paseo verde

Parques, un río pequeño y un antiguo cementerio reconvertido en jardín: la cara tranquila de Santiago, pensada para ir con niños o simplemente sin prisa.

Duración
~1h30
Distancia
~3 km
Dificultad
Baja, con algún desnivel en Bonaval
Carrito / silla
Apto salvo en Bonaval

No todo Santiago es piedra y catedral. A pocos minutos del casco histórico hay una red de parques conectados entre sí que casi ningún turista con prisa llega a pisar, y que son el plan perfecto para una mañana con niños, un día de calor o simplemente cuando apetece césped en vez de adoquín.

  1. Parque de la Alameda. El punto de partida, con el parque infantil remodelado como espacio inclusivo: tobogán de caracol, carrusel, tirolina y pavimento de caucho apto para sillas de ruedas, pensado para niños de 3 a 12 años. Es también el parque más central de la ciudad, a cinco minutos del Obradoiro.
  2. Parque de Galeras, junto al río Sarela. Sigue el curso del río hacia el oeste hasta este parque de unos 40.000 m², más pequeño y menos conocido que la Alameda, con zona infantil propia y recorrido accesible en silla de ruedas junto al agua. Es el tramo más tranquilo de todo el paseo.
  3. Parque de Bonaval. Antiguo huerto y cementerio del convento de San Domingos de Bonaval, rediseñado por los arquitectos Álvaro Siza e Isabel Aguirre, con una escultura de Eduardo Chillida. Su diseño escalonado sobre la ladera tiene desniveles notables —aquí un carrito exige algo más de esfuerzo—, pero las vistas de los tejados del casco histórico desde arriba compensan la subida.
  4. Parque de Belvís. El cierre del paseo, a solo 25 metros del Mercado de Abastos: tres hectáreas con arroyo interior, miradoiro, praderas y fuentes de agua potable, además de zona infantil y acceso pensado para personas con diversidad funcional. Buen sitio para terminar y, de paso, entrar al mercado a última hora de la mañana.

Llévatelo en papel

Imprime esta página o guárdala como PDF con el recorrido limpio, sin menú ni fotos.

Sigue leyendo