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En familia

Santiago de Compostela con niños

El casco histórico es adoquín y cuesta, no un parque temático. Aun así, Santiago tiene más planes familiares de los que parece a primera vista: solo hay que saber dónde están.

Nadie diseñó Santiago pensando en carritos de bebé: es una ciudad medieval de piedra, con cuestas y un pavimento que castiga las ruedas pequeñas. Dicho esto, es también una ciudad compacta, con parques a poca distancia entre sí y una vida de barrio que hace que los niños se muevan por ella con más comodidad de la que sugiere el primer vistazo. La clave está en alternar el casco histórico con los parques de alrededor y no intentar verlo todo en un solo día.

Los parques, uno por uno

El Parque de la Alameda es el más central y el más completo: su zona infantil, en la Rúa do Campiño da Ferradura, se remodeló hace poco como parque inclusivo —castillo, tobogán de caracol, carrusel, tirolina, zona de arena y suelo de caucho apto para sillas de ruedas—, pensado para niños de 3 a 12 años. Justo al lado, el mirador del Paseo da Ferradura regala la mejor vista de la Catedral entre los árboles: merece la parada aunque los pequeños ya estén cansados.

El Parque de Belvís, a apenas 25 metros del Mercado de Abastos, tiene arroyo, fuentes de agua potable y zona infantil, y es un descanso fácil de encajar entre la visita al mercado y la vuelta al centro. El Parque de Bonaval, diseñado por Álvaro Siza sobre un antiguo huerto de convento, tiene columpios sobre césped artificial y una escultura de Chillida, pero ojo: su trazado escalonado sobre la ladera tiene desniveles notables, así que con carrito conviene entrar por la parte alta. Un poco más lejos del centro, el Parque de Carlomagno (barrio de As Fontiñas, unos 30 minutos andando) y el Parque Eugenio Granell, junto al río Sar y cerca de la estación de tren, ofrecen más espacio abierto y menos gente si lo que buscas es que corran sin cruzarse con nadie.

Museos que funcionan con niños

El Museo do Pobo Galego, instalado en el antiguo convento de San Domingos de Bonaval, tiene un elemento que engancha solo con verlo: una escalera de caracol triple, tres tramos independientes que suben sin cruzarse nunca. Basta con dejarles subir y bajar un par de veces para que el museo ya haya merecido la pena. Abre de martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00, domingos y festivos solo de 11:00 a 14:00, y cierra los lunes.

En la Cidade da Cultura, en lo alto del monte Gaiás, la experiencia de realidad virtual Galiverso es gratuita —eso sí, con reserva previa— y recorre cinco escenarios gallegos distintos; está pensada para a partir de 8 años, y los menores de 12 deben ir acompañados. El Museo de Historia Natural de la USC cuesta 3,50 € (2,50 € para menores de 18 años y gratis para menores de 3), abre de martes a sábado con horario ampliado en verano, y es una buena opción de repuesto si el día se tuerce.

Un capricho dulce

Para cerrar cualquier tarde, el centro tiene varias heladerías y chocolaterías de verdad, no de cadena genérica: Heladería Puerta Real (Rúa do Franco y Rúa do Preguntoiro), con helado artesanal de un maestro heladero italiano; Casa Doce, en el local que durante ochenta años fue el histórico Café Bar Metate; Xearte Brigitte, en el barrio de San Pedro, justo donde entra el Camino Francés; y Heladería Cinco Calles, instalada en una antigua papelería. Cualquiera de las cuatro sirve como premio final de un día de museo y adoquín.

Carritos, cuestas y días de agua

El casco histórico se recorre mejor con mochila portabebés que con carrito en las zonas más empinadas; en el resto, un carrito normal se apaña, aunque notarás cada junta del adoquín. Si el día viene de lluvia —y en Santiago pasa a menudo—, los museos de este artículo son también el plan de repuesto perfecto: tienes más ideas en qué hacer en Santiago cuando llueve.

Planes con niños en Santiago de Compostela
PlanPrecioA tener en cuenta
Parque de la Alameda (zona inclusiva)GratisEl más central; mirador de la Catedral al lado
Museo do Pobo Galego5 € general, gratis domingosLa escalera de caracol triple, el gran atractivo
Galiverso (Cidade da Cultura)Gratis, con reservaRecomendado a partir de 8 años
Museo de Historia Natural (USC)3,50 € / 2,50 € menoresGratis menores de 3 años
Cubiertas de la CatedralA confirmarPrecio y edad mínima varían según fuente

Preguntas frecuentes

¿Es Santiago una ciudad fácil para ir con niños pequeños?

El casco histórico es de adoquín y con cuestas, así que exige algo más de esfuerzo que una ciudad plana. A cambio es pequeño, seguro y tiene parques bien repartidos: alternando plaza y parque el día se hace cómodo incluso con carrito.

¿Qué museos son gratis para niños en Santiago?

El CGAC es gratuito todos los días excepto lunes, la Cidade da Cultura no cobra entrada a sus exposiciones y Galiverso (su experiencia de realidad virtual) también es gratis con reserva previa. El Museo do Pobo Galego es gratis los domingos.

¿Hay parques infantiles cerca del centro histórico?

Sí, el más cercano es el de la Alameda, a un paseo del Obradoiro, con zona inclusiva remodelada. El de Belvís está a 25 metros del Mercado de Abastos, así que combina bien con una visita al mercado.

¿Qué hacemos con los niños si llueve en Santiago?

Los museos de esta guía —Pobo Galego, Historia Natural, Galiverso— funcionan igual de bien bajo lluvia. Tienes el plan completo en la guía de qué hacer en Santiago cuando llueve.

¿Se puede subir a las cubiertas de la Catedral con niños?

Probablemente sí, pero el precio exacto y una posible edad mínima no están confirmados de forma constante entre fuentes: conviene preguntar directamente en la taquilla o en visitas.catedraldesantiago.es antes de contar con esa visita.

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