Saltar al contenido
santiago.es

Qué ver

Qué ver en Santiago de Compostela

El casco histórico se camina entero en veinte minutos, pero conviene perderse por él sin prisa. Este es el recorrido que de verdad tiene sentido hacer, plaza a plaza.

Santiago se entiende mejor caminando que leyendo un mapa. El casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985, es compacto: casi todo lo importante está a menos de quince minutos a pie de la Catedral. La ciudad tiene, además, la ventaja de que buena parte de lo mejor —las plazas, los pórticos, los miradores— no cuesta nada. Lo que sigue es un recorrido con orden lógico, no una lista suelta de sitios.

La Praza do Obradoiro, el centro de todo

Cualquier visita empieza aquí, y no por convención: es literalmente donde confluyen las cuatro rutas jacobeas al entrar en la ciudad. La plaza está cerrada por cuatro edificios que resumen setecientos años de poder en Galicia. La fachada barroca de la Catedral domina el lado este. Enfrente, el Pazo de Raxoi, de finales del siglo XVIII, es hoy la sede del Ayuntamiento y de la Presidencia de la Xunta. A un lado, el Hostal dos Reis Católicos —el antiguo Hospital Real fundado en 1499 por los Reyes Católicos para atender a los peregrinos enfermos, hoy Parador de 5 estrellas— es considerado por muchos el hotel más antiguo del mundo en funcionamiento continuado. Se puede visitar el interior (patios y capilla) por 3 €; en invierno la visita es libre y en verano se hace guiada. Cierra el conjunto el Colexio de San Xerome, sede actual del rectorado de la Universidad.

De la Catedral hablamos aparte, con todo el detalle de horarios, precios y el botafumeiro, en la guía específica de la Catedral. Aquí basta con saber que el acceso a las naves es gratuito por la Puerta de Praterías, de 7:00 a 21:00 h.

Praza da Quintana: la plaza que fue cementerio

Rodeando la Catedral por su fachada este se llega a la Quintana, una de las plazas más fotografiadas de España y, durante siglos, mucho menos amable de lo que parece hoy. Se divide en dos niveles unidos por una escalinata de principios del siglo XVII: la Quintana de Mortos, la parte baja, que fue el cementerio principal de Santiago desde 1075 hasta 1833, cuando se trasladó al cementerio de Boisaca; y la Quintana de Vivos, la parte alta. En el muro de la Catedral que da a esta plaza está la Puerta Santa, que solo se abre en Año Santo Compostelano.

De noche, con la piedra iluminada y sin las mesas de las terrazas de día, la Quintana es probablemente el rincón más silencioso y sobrecogedor del casco histórico.

Praza das Praterías y la Fonte dos Cabalos

Bajando hacia el sur se llega a Praterías, la plaza más antigua del entramado urbano de Santiago: la trazó el arzobispo Diego Gelmírez en el siglo XI, y su nombre viene de los talleres de plateros que la ocuparon durante siglos. En el centro está la Fonte dos Cabalos, una fuente de bronce de 1825 obra de José Pernas, con cuatro caballos marinos sosteniendo una figura femenina con la estrella de Compostela; se la conocía antes como la Fuente de la Estrella, y Federico García Lorca la inmortalizó en su poema Danza da lúa en Santiago. Es, junto con el Pórtico de la Gloria, la fachada de la Catedral con más carácter escultórico.

De tapeo hacia Franco y del Vilar

La Rúa do Franco —reconocida por Condé Nast Traveler como una de las mejores calles de tapeo de España— desemboca precisamente en el Obradoiro y debe su nombre a los "francos", peregrinos y comerciantes que se instalaron aquí en la Edad Media. En ella está el Colexio de Fonseca, el primer edificio de la Universidad de Santiago, fundado en la primera mitad del siglo XVI por el arzobispo Alonso III de Fonseca. Paralela discurre la Rúa do Vilar, porticada, con fachadas renacentistas y neoclásicas y una concentración similar de bares y comercios tradicionales: es la mejor calle para pararse a tomar un café por la mañana sin las prisas del mediodía.

San Martiño Pinario, el gran vecino de la Catedral

Pegado casi a la fachada norte de la Catedral se levanta el Monasterio de San Martiño Pinario, uno de los conjuntos monásticos más grandes de España después de El Escorial. Su iglesia se visita de martes a sábado: de noviembre a mayo de 11:00 a 19:00 h, y de junio a octubre de 10:00 a 20:00 h. La entrada cuesta 4 € (3 € reducida) y la visita guiada, que incluye el Museo Diocesano, 6 € (5 € reducida), con salidas a las 12:30 y 16:30 h en invierno, y a las 11:00, 12:30, 16:30 y 18:00 h en verano.

La Colegiata de Sar, un paseo aparte

Algo alejada del núcleo turístico —conviene caminar quince minutos desde el centro, ya sea bajando por la Rúa do Franco o por la Rúa do Home Santo— está la Colegiata de Santa María de Sar, del siglo XII. Su claustro, del siglo XIII, conserva nueve arcadas originales con capiteles atribuidos al taller del Maestro Mateo, el mismo que esculpió el Pórtico de la Gloria. Abre todos los días de 11:00 a 14:00 h y de 16:30 a 19:30 h; la entrada cuesta 2 €, aunque es gratuita si ya se tiene cualquier ticket del Museo de la Catedral. Es la visita que se salta la mayoría de turistas con prisa, y probablemente la que más se disfruta en silencio.

El Mercado de Abastos, el pulso real de la ciudad

Ningún recorrido por Santiago está completo sin pasar por el Mercado de Abastos, abierto de lunes a sábado de 7:00 a 14:00 h (cerrado los domingos). Aquí se abastecen a diario los restaurantes de la ciudad de pescado, marisco y verdura de la zona, y las horas de más ambiente son entre las 9:30 y las 12:30 h, especialmente los jueves y sábados. La zona de restauración del mercado abre de 11:30 a 17:00 h.

Museos: Pobo Galego, CGAC y Cidade da Cultura

Para la tarde, tres opciones muy distintas entre sí. El Museo do Pobo Galego, instalado en el antiguo convento de Santo Domingo de Bonaval, recorre la cultura material gallega —oficios, música, arquitectura— y tiene una escalera de caracol triple que merece la visita por sí sola; abre de martes a sábado de 11:00 a 18:00 h y domingos de 11:00 a 14:00 h (cerrado los lunes), con entrada de 5 € que es gratuita los domingos. Justo al lado está el CGAC (Centro Galego de Arte Contemporánea), obra del arquitecto portugués Álvaro Siza, con entrada siempre gratuita y horario de martes a domingo de 11:00 a 20:00 h.

Algo más lejos, en las afueras, la Cidade da Cultura de Galicia es el complejo diseñado por Peter Eisenman sobre el Monte Gaiás: sus exposiciones son gratuitas y el recinto abre a diario de 8:00 a 23:00 h. Los fines de semana hay visitas guiadas gratuitas sin reserva previa, con salidas a las 11:30 y las 17:30 h desde el punto de información.

Miradores: la Alameda, Monte do Gozo y Monte Pedroso

La vista más clásica de la Catedral —la de postal, entre castaños— se consigue desde el Paseo da Ferradura, en el parque de la Alameda, en el llamado mirador dos Namorados. Es un parque público, de entrada libre y abierto todo el día, con tres zonas diferenciadas: el propio Paseo da Alameda, la Carballeira de Santa Susana y el Paseo da Ferradura.

Para quienes llegan por el Camino Francés, el Monte do Gozo tiene un significado especial: es el punto, a unos 4,6 km del centro, desde donde se divisan por primera vez las torres de la Catedral. Se llega caminando en torno a una hora desde la Praza da Concordia, o en autobús de Monbus desde la estación de San Roque. El Monte Pedroso, a unos 3 km al noroeste, ofrece la panorámica más completa de la ciudad entera; en coche se llega en unos 20 minutos pasando por el barrio de Vidán.

¿Y si solo hay una tarde?

Con poco tiempo, el orden que mejor funciona es: Obradoiro, interior de la Catedral, Praterías con la Fonte dos Cabalos, Quintana, y bajar por Franco parando a comer algo. Si sobra una hora, el Museo do Pobo Galego o el CGAC —los dos gratuitos— son la mejor inversión de tiempo. Para una planificación más detallada por días, la guía de itinerarios de 1, 2 y 3 días encadena todo esto con horarios reales.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días hacen falta para ver Santiago?

Lo esencial —Catedral y casco histórico— se ve en un día. Para incluir el Museo de la Catedral con calma, el Mercado de Abastos y algún museo, lo razonable son dos o tres días, que es también lo que recomienda la propia oficina de turismo de la ciudad.

¿Qué se puede visitar gratis en Santiago?

El interior de las naves de la Catedral, todas las plazas del casco histórico, el Museo do Pobo Galego los domingos, el CGAC siempre, y las exposiciones de la Cidade da Cultura de Galicia siempre. Es fácil pasar un día entero sin pagar una entrada.

¿Qué conviene reservar con antelación?

El Pórtico de la Gloria y la visita a las cubiertas de la Catedral tienen aforo limitado y conviene reservarlos online con varios días de antelación, sobre todo en fin de semana o temporada alta. Los detalles están en la guía de la Catedral.

¿Cuál es el mejor mirador de la Catedral?

El mirador dos Namorados, en el Paseo da Ferradura dentro del parque de la Alameda, ofrece la vista más clásica entre los castaños. Para una panorámica de toda la ciudad, el Monte Pedroso es la mejor opción, aunque requiere coche o una caminata más larga.

¿Merece la pena ir hasta la Cidade da Cultura?

Si interesa la arquitectura contemporánea o hay alguna exposición temporal atractiva, sí: la entrada es gratuita y el edificio de Eisenman es en sí mismo la atracción. Como plan único y sin transporte propio, es prescindible frente al resto del casco histórico.

Sigue leyendo