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Política de privacidad

Privacidad

Sin publicidad, sin perfiles y sin venta de datos. Lo que sí se recoge, contado en un idioma que se entiende.

Tejados y chimeneas del casco histórico de Santiago, grabado dorado
© santiago.es · Ilustración

Por Cesar Rodriguez · actualizado el

En esta página

Última actualización: 25 de agosto de 2026.

Lo esencial en cinco líneas

  • No hay publicidad ni redes publicitarias, así que no se te perfila para vender nada.
  • No hace falta registrarse: no se piden ni se guardan cuentas de usuario.
  • Se mide el tráfico de forma agregada, para saber qué páginas sirven y cuáles no.
  • Lo que guardas en «Mi viaje» no sale de tu navegador.
  • No se venden ni se ceden datos a nadie con fines comerciales.

Quién es responsable

santiago.es es un proyecto editorial personal de Cesar Rodriguez, con sede editorial en Santiago de Compostela (Galicia, España). Para cualquier asunto relacionado con esta política o con tus datos: rasekrodriguez9@gmail.com.

Analítica de uso

El sitio usa PostHog para contar visitas y ver qué páginas se leen. Los eventos se envían a través de un subdominio propio (e.santiago.es) y se procesan en servidores de PostHog en Estados Unidos. Se recogen datos de navegación: página visitada, referente, idioma, tipo de dispositivo y navegador, país y ciudad aproximados deducidos de la dirección IP, y algunas interacciones concretas —una búsqueda en el buscador, una página guardada en «Mi viaje», un plan compartido, una calculadora del Camino usada—. También se registran los errores de JavaScript que ocurren en la página, para poder arreglarlos.

PostHog guarda en tu navegador un identificador anónimo (cookie y almacenamiento local) cuyo único fin es no contar dos veces la misma visita. No se cruza con ninguna cuenta ni se usa para publicidad. La analítica solo se carga después de que la página haya terminado de cargarse, y si la bloqueas, el sitio funciona igual.

Lo que se queda en tu navegador

Las páginas que guardas con el botón «Guardar» y la lista de Mi viaje se almacenan en el localStorage de tu navegador. No se envían a ningún servidor: si borras los datos del navegador o cambias de dispositivo, desaparecen. Del mismo modo, la preferencia de menú y otros ajustes de interfaz son locales.

El planificador del Camino

El planificador de etapas se puede usar de dos maneras, y no hacen lo mismo con lo que cuentas. El formulario de campos —punto de salida, días, ritmo, mes— calcula el reparto aquí mismo, sin pasar por ninguna IA. Lo único que se manda fuera del sitio son los eventos de analítica que se describen más abajo.

El campo de texto libre sí sale. Lo que escribas ahí se envía tal cual (hasta 400 caracteres) a OpenRouter, que enruta la petición al proveedor que hay detrás del modelo que hace la lectura —hoy, OpenAI— y es esa IA la que interpreta el texto y devuelve punto de salida, días, ritmo, mes y unas etiquetas de una lista cerrada —«rodilla», «con niños», «sin gluten», «movilidad reducida»…— que son las que luego deciden qué avisos te enseña el plan. Se envía el texto y nada más: ni tu IP ni ningún identificador tuyo, porque la petición sale de nuestro servidor, no de tu navegador. Lo que OpenRouter y el proveedor del modelo hagan con ese texto lo rigen sus condiciones, no las nuestras, y no es algo que podamos garantizar desde aquí: si tu frase va a incluir algo que no quieras contar fuera, usa el formulario de campos.

En nuestro lado ese texto pasa por una caché temporal en memoria: la frase, normalizada a minúsculas y sin espacios de sobra, es la clave que evita preguntar dos veces lo mismo. No hay base de datos ni fichero detrás, no queda asociada a nadie, y es efímera de verdad: guarda como mucho 500 frases, se vacía entera al llegar a ese tope y desaparece del todo cada vez que el proceso del servidor se recicla, cosa que en un alojamiento como el nuestro pasa a menudo.

A la analítica se le manda el resultado, nunca el texto: origen, días, ritmo, mes y si el plan salió del formulario o del campo libre. Las etiquetas de salud o movilidad no van en ese evento.

Donde sí van es en la dirección del plan. Para que puedas guardarlo o mandárselo a alguien, el enlace lleva codificadas tus respuestas dentro, etiquetas incluidas: si el plan sabe que llevas mal la rodilla o que caminas con niños, es porque eso viaja en la URL. Está codificado, no cifrado, así que cualquiera con el enlace puede leerlo; y como la analítica anota la dirección de cada página vista, ahí queda también. Merece la pena pensárselo un segundo antes de pegarlo en un grupo.

Newsletter

El formulario de la newsletter envía tu dirección de correo a Buttondown, el proveedor que gestiona los envíos (servidores en Estados Unidos). Solo se usa para mandarte el correo semanal, y cada envío lleva un enlace de baja que funciona a la primera. No se comparte con nadie más.

Sugerencias de corrección

Al final de cada página hay un botón para avisar de que un dato está mal. Lo que envías es el texto que escribes y la ruta de la página; si dejas tu correo —el campo es opcional— viaja también, y sirve solo para responderte o preguntarte de dónde sale el dato. El aviso llega a la misma bandeja de entrada que el resto del correo, a través de Resend, el proveedor que lo entrega. No se guarda en ninguna base de datos del sitio ni se añade a la newsletter.

Terceros que intervienen

  • Vercel — alojamiento del sitio. Como cualquier servidor web, procesa las peticiones y registra datos técnicos, incluida la IP, para servir las páginas y protegerlas de abusos.
  • PostHog — analítica, según lo descrito arriba.
  • CARTO y OpenStreetMap — solo en las páginas con mapa (Mapa de Santiago y Mapa del Camino): tu navegador les pide las imágenes del mapa, y esas peticiones incluyen tu IP.
  • Buttondown — solo si envías el formulario de la newsletter.
  • Resend — solo si envías una sugerencia de corrección: entrega ese correo, con tu texto y, si lo dejaste, tu dirección.
  • OpenRouter — solo si usas el campo de texto libre del planificador: recibe esa frase, la enruta al proveedor que hay detrás del modelo que hace la lectura —hoy, OpenAI— y devuelve punto de salida, días, ritmo, mes y etiquetas. Los dos se rigen por sus propias condiciones de uso.

Las tipografías del sitio se sirven desde el propio dominio: no hay peticiones a Google Fonts ni a ninguna otra red de fuentes. Los enlaces salientes a webs oficiales, negocios o webcams llevan a sitios con sus propias políticas, sobre las que santiago.es no tiene control.

Correos que nos escribes

Si escribes a la dirección de contacto, tu mensaje y tu dirección quedan en la bandeja de entrada (Gmail) el tiempo necesario para responderte y para tener constancia de la corrección que propusiste. No se añade tu dirección a ninguna lista de correo sin que lo pidas.

Tus derechos

Puedes pedir acceso, rectificación o supresión de tus datos, así como oponerte al tratamiento, escribiendo a rasekrodriguez9@gmail.com. En el caso de la analítica los datos son anónimos y agregados, de modo que lo más eficaz para no aparecer en ella es bloquear el script desde tu navegador o una extensión. Si consideras que tus datos no se han tratado correctamente, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).

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