Preparar el Camino
Ropa y colada en el Camino: mudas, tejidos y secado
Esta no es una lista de qué meter en la mochila. Es la otra mitad del problema: cuánta ropa hace falta de verdad, de qué tejido, y cómo mantenerla limpia y seca cinco semanas seguidas en el sitio más húmedo de España.
- Mudas
- 2 (3 de octubre a abril)
- Secado en Galicia
- 12-24 h en interior
- Lavadora en ruta
- 3-5 € el ciclo

Por Cesar Rodriguez · actualizado el
En esta página
De todo lo que se discute antes de salir, la ropa es lo que más tinta gasta y lo peor explicado. En el archivo de r/CaminoDeSantiago que consultamos para esta guía —16.110 hilos, de 2012 a hoy— hay 708 hilos y 12.719 comentarios hablando de ropa, calcetines y ropa interior, y otros 129 hilos con 2.085 comentarios dedicados solo a la colada. Casi todos responden a la pregunta equivocada. La pregunta no es qué camiseta comprar: es cuántas veces vas a poder lavar y cuánto va a tardar en secar, porque de ahí sale todo lo demás, incluido el número de mudas. Qué meter en la mochila y cuánto debe pesar lo contamos aparte, en la guía de la mochila; esta página es el ciclo de mantenerla limpia.
Cuántas mudas, y el razonamiento detrás del número
La respuesta corta que circula por todos los foros es «dos de todo: una puesta y otra secándose», y es correcta, pero el número no sale de una norma sino de una cuenta. Con dos mudas, lavas obligatoriamente todas las tardes y dependes de que la colada esté seca a las siete de la mañana siguiente. Con tres, puedes fallar un día —llegar reventado, llegar de noche, que llueva sin parar— y seguir teniendo ropa limpia. La tercera muda pesa entre 250 y 400 g. Esa es toda la decisión.
De ahí sale nuestra recomendación, que no es un número sino una regla: dos mudas de mayo a septiembre y tres de octubre a abril. En verano, en la Meseta o en el Portugués, la ropa tendida a las cinco de la tarde está seca a las nueve de la noche y la tercera muda es peso muerto. En otoño e invierno gallegos el margen desaparece, y quien lleva dos acaba caminando con la camiseta húmeda de ayer o durmiendo con ella puesta para secarla con el cuerpo. Ojo con la trampa contraria: hay quien lleva cinco mudas «por si acaso» y termina lavando lo mismo, porque las tres de más nunca salen de la mochila.
Dos matices que la regla no cubre. Los calcetines van aparte y son la excepción a todo el ahorro de peso: tres o cuatro pares, porque son lo que más se moja, lo que peor seca y lo que decide si te salen ampollas. Una peregrina que caminó Galicia en otoño lo resumía sin adornos: «llevé cuatro pares y me alegré, porque llovió casi todos los días y la colada a veces no secaba, pero siempre tuve calcetines limpios». Y la ropa de dormir no cuenta como muda: es lo que te pones mientras lo demás está tendido, así que si la usas para caminar te quedas otra vez con dos juegos.
Merino, sintético o algodón: la guerra la decide el olor
Este es el debate más largo de todos y casi siempre se plantea mal, como si fuera una cuestión de calidad. No lo es. Merino y sintético secan y abrigan de forma parecida; lo único que de verdad los separa es cuántos días aguantan sin oler, y eso solo importa si tu plan es no lavar a diario. En el archivo hay 95 hilos y 1.901 comentarios sobre el olor, y la conclusión que se repite entre quienes han hecho varios Caminos es tan aburrida como útil: si lavas todas las tardes, el merino no aporta nada; si piensas lavar cada dos o tres días, es lo único que lo hace socialmente viable.
| Tejido | Secado en interior | Lo que hay que saber |
|---|---|---|
| Merino | 12-24 h | Aguanta dos y tres días sin oler, que es su única ventaja real y no es pequeña: es lo que permite lavar cada dos días en vez de cada tarde. A cambio es lo que más tarda en secar de los tres, se agujerea con facilidad —varios peregrinos cuentan camisetas rotas en una temporada— y a quien suda mucho le pica. En calcetines gana por goleada y casi sin discusión. |
| Sintético (poliéster, poliamida) | 4-10 h | Seca en la mitad de tiempo y aguanta más lavados, pero huele al segundo día y a veces al primero. Obliga a lavar todas las tardes, que es exactamente lo que la mayoría hace de todas formas. Es la opción sensata en Galicia y en general para quien no quiere depender del sol. |
| Algodón | 24-48 h | Pesa mojado, roza y no seca. La única defensa razonable que aparece en los hilos es la de quien lava a diario y camina en verano por la Meseta, donde todo seca en dos horas. En la Galicia de octubre no es una opción: la camiseta de algodón que tiendes el martes por la noche sigue mojada el miércoles. |
El comentario más votado de todo el corpus sobre este asunto no defiende ningún material: avisa de que la obsesión por el equipo es de una minoría y que la mayoría de la gente camina con lo que ya tenía. Su autora contaba que se gastó el dinero en ropa interior técnica cara, la odió, y terminó el Camino con la de algodón de siempre lavándola cada noche. Es un buen antídoto contra las listas de la compra: el tejido importa menos que la rutina. Dicho eso, hay un consenso al que sí merece la pena hacer caso, y es el de los calcetines: merino, y mirando el porcentaje real de la etiqueta. Están contados uno a uno, con las marcas, en la página de calzado y calcetines.
El ciclo diario, paso a paso
El orden no es un detalle: es lo que decide si la ropa amanece seca. La secuencia que repiten los peregrinos con más kilómetros encima es esta, y lo importante es que lavar es lo primero que se hace al llegar, no lo último antes de cenar.
- Llegas y lavas, antes de la siesta. Es lo que más se repite y lo que más gente hace al revés. A las tres de la tarde quedan cuatro o cinco horas de sol; a las ocho, después de la ducha, la cerveza y las presentaciones, ya no queda ninguna.
- Lava en la ducha, contigo dentro. El truco que ahorra más tiempo de todos los que leímos: entrar vestido, desvestirse bajo el agua y dejar que el jabón del cuerpo caiga sobre la ropa en el suelo, pisarla un poco y aclarar. Una pastilla de jabón multiusos sirve para las dos cosas y es un bote menos.
- Escurre en serio, y luego escurre otra vez con la toalla. Aquí es donde se gana el secado, no en el tendal. Poner la prenda plana sobre la toalla de microfibra, enrollarla, retorcer el rollo entero y —si hace falta— pisarlo descalzo. La toalla se seca sola en una hora y la camiseta sale con la mitad de agua. Un peregrino lo dice con todas las letras: «no escurrí bastante y tuve que cargar con la ropa mojada».
- Tiende en el sitio bueno, no en el primero que veas. Sol directo si lo hay; si no, corriente de aire. Un tendal a la sombra con aire seca más rápido que uno al sol sin él, y en un albergue lleno los sitios buenos se acaban en veinte minutos. Lleva imperdibles: las pinzas son el objeto más robado del Camino y en la mitad de los albergues no hay.
- Recoge antes de cenar, no por la mañana. A partir del atardecer la humedad relativa sube y el tendal exterior empieza a devolver agua a la ropa en vez de quitársela. Lo que a las nueve estaba casi seco puede amanecer más húmedo que entonces. Recoger y terminar de secar dentro, cerca de un radiador o colgado del somier de la litera con un cordel, es lo que separa una camiseta seca de una que no lo está.
Cuánto tarda en secar en Galicia, y el plan B cuando no seca
Aquí es donde una guía escrita desde Santiago puede decir algo que un foro no. Galicia tiene unos 140 días de lluvia al año y entre 1.400 y 1.900 mm de precipitación, y lo que de verdad importa para la colada no es la lluvia sino lo que viene con ella: la humedad relativa alta y sostenida. Con el aire al 85 o 90 % de humedad, una prenda tendida no seca casi nada, llueva o no llueva, porque el aire ya no admite más agua. Por eso la experiencia de los últimos 100 km es tan distinta de la de la Meseta, y por eso mucha gente descubre el problema justo en la última semana, cuando ya no puede cambiar de estrategia.
Los números orientativos, para un albergue sin calefacción y sin secadora: una camiseta sintética bien escurrida tarda 4-6 horas en julio y 12-24 en octubre; el merino, entre un tercio y el doble más; el algodón puede sencillamente no secar. Dicho de forma práctica y honesta: en un albergue gallego, en octubre, la camiseta sintética que tiendes a las nueve de la noche tiene bastantes papeletas de amanecer húmeda. No empapada; húmeda, que es peor de lo que suena cuando hay que metérsela a las siete de la mañana. Es una de las frases que más se repiten en los relatos de otoño: «llegué a Galicia empapado y mi ropa no estaba seca a la mañana siguiente».
Cuando no seca, hay cuatro salidas y conviene conocerlas en este orden:
- La secadora de pago, cuando la haya. Es la única solución que funciona siempre, y en Galicia en otoño deja de ser un lujo para convertirse en el gasto sensato de cada dos o tres días. Precios más abajo.
- Dentro y con aire, no fuera y con lluvia. El cordel de dos metros que pesa 20 g y se ata entre dos literas es, según varios peregrinos, el objeto con mejor relación peso-utilidad de toda la mochila. Cerca de un radiador si lo hay; nunca encima, que las prendas técnicas se derriten y muchos hospitaleros lo prohíben con razón.
- Colgada de la mochila al día siguiente. El clásico: imperdible, prenda por fuera, y que termine de secar caminando. Funciona bien con calcetines y ropa interior y regular con una camiseta. Y no funciona nada si vuelve a llover, que en Galicia es justo el escenario en el que la necesitas.
- Puesta. Dormir con la camiseta casi seca para que el calor del cuerpo termine el trabajo. Lo cuentan bastantes peregrinos y funciona, pero es incompatible con tener ropa de dormir limpia, así que es un recurso de emergencia y no un método.
Lavadora y secadora de pago: lo que cuesta en ruta
Casi todos los albergues privados tienen lavadora y bastantes tienen secadora; los públicos de la Xunta suelen tener pilas de lavar a mano y tendal, y no siempre máquina. Los precios que se repiten en los relatos de 2024-2026, orientativos y para hacerse una idea, no para presupuestar al céntimo:
- Lavadora en albergue: 3-5 € el ciclo, con detergente incluido en la máquina en muchos casos.
- Secadora en albergue: 3-4 € el ciclo.
- Lavandería de autoservicio en pueblo o ciudad: 8-10 € lavado y secado, con máquinas grandes.
Y la costumbre que cambia esos números por completo: la carga se comparte. Las máquinas son de 8 a 12 kg y la colada de un peregrino son dos kilos escasos, así que juntar tres o cuatro coladas es lo normal y nadie lo considera una rareza. Varios peregrinos cuentan haber pagado «un euro o menos» por su parte haciéndolo así. Si vas solo, la frase que hay que aprender es sencilla: preguntar en voz alta en la cocina del albergue quién quiere meter ropa.
Si has dormido donde había chinches, el lavado no es lo mismo
Conviene separar dos cosas que se mezclan todo el rato: lavar para que la ropa esté limpia y lavar para desinfectar. Para lo segundo, el dato que hay que tener bien es este. Un lavado a 60 °C sí mata las chinches y sus huevos —el estudio que se cita en todas partes, Naylor y Boase, 2010, lo midió con chinches, ninfas y huevos metidos en bolsitas dentro de la ropa— y uno a 40 °C no. O sea que la lavadora serviría; el problema es que los programas cortos de albergue y de lavandería de autoservicio van a 30 o 40 °C, y ese no vale. Por eso, en la práctica del Camino, el paso fiable siguen siendo 30 minutos de secadora a temperatura alta: porque el ciclo caliente lo das por hecho y los 60 °C de la lavadora no. Todo el protocolo, con lo que hay que hacer con la mochila y con el saco, está en la guía de chinches.
Cómo hemos hecho esta página
Los recuentos salen de una copia local del histórico de r/CaminoDeSantiago —16.110 hilos y 197.564 comentarios, de 2012 a agosto de 2026— sobre la que contamos hilos y comentarios por tema, con los términos de búsqueda a la vista para que cualquiera repita la cuenta: 708 hilos y 12.719 comentarios para clothes, clothing, socks, underwear; 215 y 3.901 para merino, synthetic, quick dry, polyester; 129 y 2.085 paralaundry, washing machine, detergent; 95 y 1.901 para smell, stink, odour; 65 y 995 para drying, dry overnight. Cambiar una palabra cambia el recuento, y por eso van escritas. Los tiempos de secado son órdenes de magnitud sacados de lo que cuentan los peregrinos y de la humedad relativa gallega, no medidas de laboratorio: sirven para decidir cuántas mudas llevas, no para ajustar una hora. Los precios son de relatos de 2024 a 2026 y de nuestra propia comprobación en Santiago en agosto de 2026, y cambian. Los límites son los mismos de siempre: es un foro mayoritariamente angloparlante, y quien escribe suele ser quien tuvo un problema o quien encontró su método y lo defiende.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas mudas de ropa hay que llevar al Camino de Santiago?
Dos juegos de mayo a septiembre —uno puesto y otro secándose— y tres de octubre a abril, porque en otoño e invierno gallegos la colada no siempre está seca por la mañana y la tercera muda pesa entre 250 y 400 g. Los calcetines son la excepción: tres o cuatro pares en cualquier época, porque son lo que más se moja y peor seca.
¿Merino o sintético para el Camino?
Depende de cada cuánto pienses lavar, no de la calidad. El merino aguanta dos o tres días sin oler pero tarda más en secar y se agujerea antes; el sintético huele al segundo día pero seca en la mitad de tiempo. Si lavas todas las tardes, el sintético es mejor opción y más barata. Si piensas lavar cada dos o tres días, el merino es lo que lo hace viable. En calcetines, merino con casi total consenso.
¿Cuánto tarda en secar la ropa en Galicia?
En un albergue sin calefacción ni secadora, una camiseta sintética bien escurrida tarda unas 4-6 horas en julio y entre 12 y 24 en octubre; el merino más, y el algodón puede no secar. El factor no es la lluvia sino la humedad relativa: con el aire al 85-90 % la ropa apenas pierde agua. En otoño, la camiseta tendida a las nueve de la noche tiene bastantes papeletas de amanecer húmeda.
¿Cuánto cuesta lavar la ropa en el Camino?
Orientativamente, 3-5 € la lavadora del albergue y 3-4 € la secadora; en una lavandería de autoservicio, 8-10 € el lavado y secado completos. La costumbre que abarata todo es compartir la carga: las máquinas son de 8-12 kg y la colada de un peregrino no llega a dos, así que juntar tres o cuatro coladas es lo normal y puede dejar la parte de cada uno en torno a un euro.
¿Cómo se lava la ropa a mano en un albergue?
Lo más rápido es hacerlo en la ducha: entrar vestido, desvestirse bajo el agua y dejar que el jabón del cuerpo caiga sobre la ropa, pisarla y aclarar. Una pastilla de jabón multiusos sirve para el cuerpo y para la ropa. Lo que más acelera el secado no es el tendal sino el escurrido: enrollar la prenda en la toalla de microfibra y retorcer el rollo entero quita mucha más agua que retorcerla a mano.
¿Mata el lavado a las chinches de la ropa?
Un lavado a 60 °C sí mata las chinches y sus huevos (Naylor y Boase, 2010); uno a 40 °C no mata todos los huevos. El problema es que los programas cortos de albergues y lavanderías de autoservicio van a 30 o 40 °C, así que en el Camino el paso fiable siguen siendo 30 minutos de secadora a temperatura alta, que sí puedes dar por hecho.
Sigue leyendo
El resto del equipo
La mochila del peregrino
Qué llevar y qué dejar en casa, con la regla del 10% del peso corporal.
Los calcetines, en detalle
Qué calzado (y calcetines) llevar
El recuento marca a marca de 350 comentarios de peregrinos, con la sección de calcetines.
Cuando lavar es desinfectar
Chinches en el Camino
Qué mata de verdad a las chinches, dónde secar el equipo en Santiago y qué no funciona.