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santiago.es

Etapa 3 de 5

Betanzos → Hospital de Bruma

24 kilómetros por el interior boscoso de la provincia de A Coruña: la etapa con más desnivel de la ruta y la más solitaria, con tramos largos sin un bar donde parar.

Ficha de la etapa Betanzos–Hospital de Bruma
DistanciaTiempo aprox.DesnivelDificultad
24,0 km~6 h+630 m / −273 m3 de 5

Gronze, la guía de referencia de esta ruta, la describe como la etapa teóricamente más dura y solitaria de todo el Camino Inglés, y la puntúa oficialmente con un 3 sobre 5. El número no cuenta toda la historia: es la que acumula más desnivel de las cinco jornadas, y esa exigencia física se combina con un aislamiento real —casi 11 km sin un solo bar nada más salir— que hace que se sienta más dura de lo que sugiere la cifra.

El recorrido, pueblo a pueblo

Se sale de Betanzos y se llega a Cos (7,5 km), con su iglesia pero sin ningún bar abierto; después toca una carretera estrecha y sin arcén hasta Presedo, así que conviene caminar con atención al tráfico. Presedo (11,4 km) es el primer avituallamiento real del día: tiene un albergue municipal a 200 metros de la ruta, con unas 14 plazas, y un mesón a unos 500 metros que cierra los lunes.

Sigue Leiro (13,5 km), el último servicio antes de otro tramo largo sin nada, hasta Beche (16,6 km), con un área recreativa con mesas y aseos donde merece la pena parar. Ya cerca del final, en As Travesas (21,4 km) hay un bar-estanco, Casa Avelina, y es también el punto donde converge el ramal que viene de A Coruña. Desde ahí quedan poco más de 2,5 km hasta Hospital de Bruma (24 km), con su ermita de San Lourenzo y el bar Casa Graña a apenas 60 metros del albergue.

Dónde dormir

En Hospital de Bruma solo hay una opción a pie de ruta: el albergue de la Xunta, con la tarifa estándar de 10 €/noche, unas 20 plazas y sin reserva posible. Si se llena no hay plan B en el propio núcleo —tocaría buscar un hostal a unos 2 km o un taxi hasta Ordes—, así que conviene salir pronto de Betanzos para llegar con margen. El hospital de peregrinos que da nombre al lugar está documentado desde el siglo XII: fue durante siglos el único refugio del tramo interior de esta ruta, en una zona boscosa y poco poblada. Del edificio original no queda nada; el albergue actual ocupa el mismo emplazamiento, junto a la ermita.

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